Los pimientos seleccionados por el Consejo Regulador para su comercialización cuentan con un largo proceso de control de la calidad donde se tienen en cuenta todos los factores que van a influir en el producto.

Un riguroso sistema de calidad controla desde la selección de los terrenos, tipo Franco y con pH entre 5,0 y 7,0; hasta la recolección manual y escalonada del fruto en su momento más óptimo.

Las plantas de pimientos son del ecotipo del Bierzo, que determina las cualidades propias que lo definen. Los riegos se hacen en linea o localizados, siempre impidiendo que la base de los tallos entren en contacto con el agua. El trasporte de los pimientos desde las parcelas a la industria se hacen en envases rígidos, bien aireados y protegidos de los rayos solares directos.